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Un gran porcentaje de las lesiones viene de desbalances musculares, falta de fuerza, una mala técnica de carrera o un problema de pisada.

Por lo que es importante que identifiques el origen de tus molestias, para que así, junto con un profesional, puedas diseñar un plan de acción para salir adelante. 


En este artículo aprenderás:

  • La importancia de tener un registro de tus lesiones.

  • Lo que una visita con el ortopedista puede hacer por ti como corredor.

  • La importancia de atender la raíz de las lesiones. 



El cuerpo humano tiende a manifestar molestias y dolores cuando hay algo que debe corregirse. 


De dónde vienen las molestias

En los corredores es normal que las molestias se manifiesten del abdomen hacia abajo, pues es la zona que más impacto recibe, por ende, la que más fuerte debe estar. 

Tener un registro de tus molestias o lesiones, te ayudará a encontrar la raíz del problema, pues muchas veces el síntoma, es solo eso, un síntoma pero no la causa. 

Por ejemplo, si te duele la rodilla, probablemente sea por una debilidad en los glúteos, la banda iliotibial (cinta de tejido conectivo que va de los glúteos a la rodilla), o los músculos que conforman la parte interna de la pierna. 

 

Entonces, ¿qué hago?

Es por esto que es importante visitar a un ortopedista, ya que este se encargará de realizarte diferentes pruebas y evaluar tu historial médico: fracturas, esguinces, desgarres, etc. También podrá realizarte una evaluación de la marcha, es decir la forma en la que caminas, cuáles son tus centros de apoyo, si tiendes a compensar con la cadera al caminar, rotar las rodillas hacia afuera etc. 

Esta evaluación, además de conocer tu tipo de pisada, te ayudará a darte cuenta la forma natural en la que se mueve tu cuerpo, para que así evalúes con un profesional si es necesario: incluir unas plantillas, ejercicios de fisioterapia, unos tenis en particular, o simplemente respetar la forma natural de tu pisada. 

 

Acudir con un ortopedista como método preventivo, puede ahorrarte muchas molestias en el camino, pues los corredores sabemos lo desmotivante que puede ser una lesión.

 

Recuerda…

Las lesiones son temporales y vienen a enseñarnos lo que debemos corregir y fortalecer, si estás pasando por una lesión, recuerda escuchar a tu cuerpo y apoyarte de la mano de los profesionales. 

Y si no, como método preventivo, acude a un profesional de la salud para que disfrutes del running sin molestias. 

 

¡No te desanimes!