Tu cesta esta vacío
¿Tienes una cuenta? Iniciar sesión para finalizar tus compras con mayor rapidez.
¿Tienes una cuenta? Iniciar sesión para finalizar tus compras con mayor rapidez.
¿Te pasa que empiezas el día con buena energía, pero a media mañana ya estás cansad@, distraíd@ o con antojos?
¿O que después de comer te da sueño y sientes que necesitas un empujón para seguir?
No te preocupes, esto es muy normal, y no… esto no es falta de disciplina ni “flojera”.
En la mayoría de los casos, tiene que ver con cómo estás organizando tu alimentación, hidratación y hábitos durante el día. La buena noticia es que no necesitas cambiar todo tu estilo de vida para mejorar tu energía.
En este artículo aprenderás:
|
__________________________________________________________________
“Cuando comer bien se vuelve práctico, deja de ser una carga y se convierte en un hábito.”
Pequeños ajustes pueden hacer una gran diferencia.
Uno de los principales errores en la vida laboral es pasar muchas horas sin comer.
Ya sea por juntas, trabajo o falta de organización, es muy común que las personas:
Desayunen muy poco o nada
Se salten la comida
Lleguen a la noche con hambre extrema
Esto genera un efecto en cadena:
Baja tu glucosa en sangre → te sientes cansado, irritable o con poca concentración
Llegas con más hambre → comes rápido y en exceso
Aumentan los antojos → especialmente de azúcar o alimentos muy procesados
Además, cuando el cuerpo percibe largos períodos sin alimento, entra en un estado de “ahorro”, lo que también puede afectar tu rendimiento y tu relación con la comida.
No necesitas comer perfecto, solo evitar largos periodos sin alimento.
Intenta comer cada 3–5 horas
Incluye algo sencillo si no tienes tiempo (no tiene que ser una comida completa, puede ser un snack que te aporte algo significativo nutricionalmente)
Planea aunque sea una colación
La hidratación suele pasarse por alto, pero tiene un impacto directo en tu energía.
Incluso una deshidratación leve puede causar:
Fatiga
Dolor de cabeza
Falta de concentración
Sensación de hambre
Muchas veces, lo que interpretamos como “antojo” o “hambre” es en realidad sed.
En el entorno laboral esto es muy común, porque:
Estamos concentrados y se nos olvida tomar agua
Sustituimos agua por café o bebidas azucaradas
No tenemos agua a la mano
Ten una botella visible en tu escritorio
Establece “momentos” para tomar agua (ej. entre juntas)
No esperes a tener sed
Pequeños cambios aquí pueden mejorar muchísimo tu claridad mental.
Los famosos “bajones” son muy comunes y generalmente están relacionados con:
Comer alimentos altos en azúcar sin acompañamiento
Falta de proteína o fibra
Saltarte comidas
Comer en exceso en una sola comida
Por ejemplo:
Si desayunas solo café y pan dulce → tienes un pico de energía rápido…
pero después viene una caída fuerte de energía.
Incluir proteína (huevo, yogurt, pollo, atún, etc.)
Combinar alimentos (carbohidratos + proteína + grasa)
Evitar comidas muy cargadas en azúcar sola
Esto no significa eliminar alimentos, sino aprender a combinarlos mejor.
Los antojos no son el problema.
Son señales que te da tu cuerpo.
Pueden aparecer por:
Hambre real
Cansancio
Estrés
Falta de sueño
Deshidratación
El problema no es tener antojos, sino:
Llegar con demasiada hambre
No tener opciones disponibles
Sentir culpa y entrar en restricción
Lleva snacks que te gusten (no solo “saludables”)
Come con estructura para evitar llegar con hambre extrema
Aprende a diferenciar hambre vs emoción
Pregunta útil:
“¿Comería algo más nutritivo o solo quiero algo específico?”
Esto te ayuda a tomar decisiones más conscientes, no perfectas.
Si quieres profundizar más, en nuestra página web www.liberatusalud.com encontrarás artículos, herramientas y estrategias prácticas para llevar estos cambios a tu vida laboral sin complicaciones.
___________________________________________________________________________ Libera tu Salud cubriendo tus necesidades de información