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Organización Mundial de la Salud (OMS) Datos actualizados 2025

Las enfermedades no transmisibles (ENT) son afecciones que no se contagian entre personas. Resultan de factores genéticos, fisiológicos, ambientales y de comportamiento, suelen durar mucho tiempo y avanzan lentamente. Afectan gravemente la calidad de vida y los sistemas de salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica a las ENT como la principal causa de muerte y discapacidad mundial. En 2021, provocaron 43 millones de muertes, el 75% del total global, muchas de ellas prevenibles al reducir riesgos modificables.
CategoríaEjemplos |
Ejemplos | Factor de riesgo principal |
| Enfermedades cardiovasculares | Infarto, ACV | Hipertensión, tabaco, sedentarismo |
| Cáncer | Pulmón, colon, mama | Tabaco, dieta, alcohol |
| Enfermedades respiratorias crónicas | EPOC, asma | Tabaco, contaminación del aire |
| Diabetes | Tipo 1 y Tipo 2 | Obesidad, sedentarismo, mala dieta |
La ciencia demuestra que muchas enfermedades crónicas pueden evitarse al controlar los factores de riesgo modificables ligados al estilo de vida. Principales factores de riesgo conductuales:
• Sedentarismo: aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y cáncer. La OMS recomienda 150 minutos de actividad física semanal.
• Mala alimentación: consumir muchas grasas, azúcares y sodio, y poca fruta o fibra, favorece obesidad y otras ENT.
• Tabaco: causa prevenible de muerte, vinculado a cáncer, enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
• Alcohol: su abuso incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hepáticas y cáncer.

La prevención de enfermedades crónicas requiere la colaboración de todos los sectores: salud, gobierno, sociedad civil y sector privado. Medidas como regular la publicidad de alimentos ultraprocesados, incentivar la actividad física y aplicar impuestos al tabaco y bebidas azucaradas ayudan a reducir su impacto.
A nivel personal, llevar un estilo de vida saludable es clave. La OMS recomienda:
• Comer frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
• Hacer ejercicio regularmente (al menos 150 minutos semanales).
• No consumir tabaco ni cigarrillos electrónicos.
• Limitar o evitar el alcohol. • Hacerse chequeos médicos periódicos.

La lucha contra las enfermedades crónicas no transmisibles es un desafío complejo pero abordable.
Con acciones concertadas a nivel global, nacional e individual, es posible reducir significativamente su impacto y mejorar la salud y el bienestar de las poblaciones en todo el mundo. La evidencia científica es contundente: la prevención es posible, y cada decisión de estilo de vida cuenta. Invertir en salud preventiva no solo salva vidas, sino que también reduce la carga económica sobre los sistemas sanitarios y contribuye al desarrollo sostenible de las naciones.
Las enfermedades no transmisibles causaron al menos 43 millones de muertes en 2021, representando el 75% de todas las muertes mundiales. Las cuatro categorías principales (cardiovasculares, cáncer, respiratorias y diabetes) son responsables del 82% de las muertes prematuras por ENT. — OMS, 2025